En los anos 50 se hace popular entre los nuevos cineastas experimentales americanos lo que posteriormente se llamo el “cine-trance” – un cine entre lo onirico y lo poético, entre lo visionario y ritual, claramente anti-narrativo, y que busca traducir una interioridad explorada a menudo a traves de la magia, la meditación o sustancias psicotropicas. Maya Deren, cuyo verdadero nombre era Eleanora Derenkovskaya, es conocida como la “madre” del cine-trance.