El Festival ofrecerá un “showcase” de obras audiovisuales en vídeo o en film que de alguna manera salen del ordinario y extrapolan los géneros tradicionales para moverse en territorios que ván del arte contemporaneo a los formatos más experimentales.
En los anos 50 se hace popular entre los nuevos cineastas experimentales americanos lo que posteriormente se llamo el “cine-trance” – un cine entre lo onirico y lo poético, entre lo visionario y ritual, claramente anti-narrativo, y que busca traducir una interioridad explorada a menudo a traves de la magia, la meditación o sustancias psicotropicas. Maya Deren, cuyo verdadero nombre era Eleanora Derenkovskaya, es conocida como la “madre” del cine-trance.
Para Gordon, el tiempo del vídeo – caracterizado por la imagen congelada, el slow-motion y la repetición – es la idea del tiempo que se ha dado a su generación, lo que ha generado una relación distinta con el cine: “Con la llegada del VCR, vivemos en una cultura fílmica distinta, una cultura del replay, y una mirada en cámara lenta”
La tecnología digital y la fusión de medios, formas y formatos impulsa hoy a una nueva forma de avant-garde, que si todavía no está definida, de alguna forma trae consigo la herencia del experimentalismo que se desarrolló con fuerza entre los años 40 y 70 en Estados Unidos y Europa. Se podría incluso afirmar que el papel de los new media artists en este contexto es, por fin, ser una nueva vanguardia.
Con la adhesión masiva de la (compleja) tecnología digital en las prácticas culturales y artísticas, entramos en el territorio de la postfotografía. Los experimentos técnicos conducen a nuevas formas de producción de imágenes, y suelen ser los artistas y realizadores vanguardistas que trabajan habitualmente con otros medios de comunicación, los primeros en dedicarse a las nuevas tecnologías. A pesar de que se hayan introducido otras formas de captación de imágenes luminosas desde la invención de la fotografía, especialmente el vídeo electrónico-magnético, es con la imagen digital de los nuevos medios, unida a un entorno digital que comparte código, cuando se producen cambios significativos en las formas de representación y en los códigos culturales.